Para poder lograr el desarrollo se precisa investigación científica e innovación tecnológica.


A tal fin, el Consejo Europeo estableció una estrategia global dirigida a preparar el paso a una economía y una sociedad basadas en el conocimiento, mediante: el avance en las infraestructuras de telecomunicaciones y el comercio electrónico; el desarrollo de las tecnologías de la información (TIC), la conexión a Internet en la escuelas, el acceso electrónico a los servicios públicos básicos; la coordinación entre las políticas de los Estados miembros de investigación, la supresión de obstáculos a la movilidad del personal investigador, la creación de redes de investigación europeas, el impulso de la inversión privada en I+D; la promoción  del espíritu emprendedor y de los instrumentos financieros para el apoyo a la creación de empresas; el aumento de la inversión en recursos humanos, elevación de los niveles de formación, homologación de las cualificaciones profesionales; la mejora de la empleabilidad de las personas, el fomento de la igualdad de oportunidades, etc, etc.      

Respecto a la energía y el cambio climático, se requiere innovación para:

  • Mitigar el cambio climático mediante la producción de energía final limpia y el aumento de la eficiencia energética especialmente en el transporte y la edificación.
  • Otros ámbitos del cambio climático: observación y elaboración de escenarios; adaptación a los impactos; mitigación de emisiones GEI en sectores no energéticos (agricultura, residuos, gases fluorados, procesos industriales...)
  • Lograr la movilidad sostenible, en particular reducir el uso del vehículo privado y favorecer el uso del transporte público


La nanotecnología

La nanociencia y la nanotecnología ocupan un papel destacado en los nuevos materiales y los procesos industriales. La nanotecnología controla y manipula la materia a una escala menor que un micrómetro, es decir, a nivel de átomos y moléculas (nanomateriales) Busca beneficios de todo tipo, desde aplicaciones médicas nuevas o más eficientes a soluciones de problemas ambientales y muchos otros. Aún no es muy conocido en la sociedad, aunque ya cuenta con multitud de aplicaciones como, por ejemplo: el diagnóstico médico; la información y las telecomunicaciones; en la industria y el medio ambiente; electrónica y fotónica. Ayuda a producir avances en el ecodiseño, tanto en lo que respecta a nuevos materiales, como a la reducción de la cantidad de materia prima, del consumo de energía y del ruido…